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Carlos Díaz, promesa de la aviación

publicado a la‎(s)‎ 12 jun. 2011 3:41 por filosofia departamento   [ actualizado el 18 jun. 2011 0:35 ]
En esta ocasión contamos con la colaboración  de otro antiguo alumno:
Carlos Díaz, quien se ha puesto en contacto con nosotros y nos ha  remitido este mensaje que reproduzco a continuación:
          

" Buenas tardes, en primer lugar me gustaría felicitarles por la página web del Instituto, y en especial por la sección “Nuestros Alumnos” que nos permite conocer un poco de la vida de antiguos compañeros con los que, por el paso de los años, hemos perdido el contacto. Uno de estos antiguos compañeros es Alejandro Armas Jiménez de cuya mano he conocido esta página y con la que me gustaría colaborar aportando mi pequeño granito de arena. 

Soy Carlos Díaz Martín y, como ya he comentado, era compañero de Alejandro en el antiguo Instituto creo que desde el curso 97-98, aunque no estoy muy seguro. La verdad que es una época que recuerdo con mucho cariño y de la que guardo muy buenos recuerdos y amigos. También he de decir que tuve muy buenos profesores como Alberto García, Alberto (el de física), Antonio (dibujo), Lutgarda (latín) y muchos otros que ahora mismo no recuerdo. En cuanto a mi vida profesional, decir que cuando termine mis estudios en el Instituto, estuve unos años trabajando en el sector privado hasta 2006, cuando me alisté en las Fuerzas Armadas, más concretamente en el Ejército del Aire prestando servicios en la B. A. de Gando hasta el año pasado cuando me decidí a hacer carrera militar, aprobé las pruebas y me destinaron a la Academia Básica del Aire en León donde, actualmente,  estoy cursando los estudios para ascender a suboficial y obtendré el empleo de sargento en junio de 2012. Mi especialidad dentro del ejército es la de mecánico de aeronaves y, si vuelvo a Gando tras terminar mi periodo de formación, trabajaré con los aviones de combate F-18 que allí se encuentran. Por mi parte poco más he de decir, cualquier duda, pregunta u otra cosa que pueda haceros falta no dudéis en contactar conmigo, estaré encantado de responderles.

Finalmente, volver a felicitarles por la labor que llevan a cabo porque soy consciente del enorme trabajo y sacrificio que conlleva mantener una web."

En otro momento de su mensaje, Carlos nos cuenta cómo es su actividad diaria en la Academia:

    "En cuanto a la vida académica, evidentemente es mucho más dura y estricta que la vida en cualquier centro de enseñanza civil, estamos en régimen de internado durmiendo en naves de 25 camas, desayunando y comiendo juntos, durante los tres primeros meses no puedes salir del acuartelamiento, hacemos marchas con todo el equipo de combate de 25-30 kilómetros, campamentos en tiendas de campaña, pista americana, etc. No obstante es la segunda Academia por la que paso (antes fue la de soldado durante 5 meses) y mi experiencia es muy gratificante en cuanto al aprendizaje de valores (militares y personales) como la lealtad, el espíritu de sacrificio, compañerismo, etc. y, sobre todo, se hacen muy buenas amistades, en muchos casos equiparables a aquellas que tenemos desde niños. La Academia de suboficiales es más estricta que la de soldado porque deben prepararte para cargos de más responsabilidad. En cuanto a los estudios, aparte de materias de la especialidad como aerodinámica, motores, hidráulica, eléctronica, mecánica o materiales tambien tenemos clases encaminadas a lo militar como regimen penal y disciplinario, Reales Ordenanzas de las FAS, Historia del EA. Todos los días tenemos una hora de deporte donde solemos correr de 7 a 10 kilómetros, flexiones, tablas de fusil o piscina entre otras, vamos que te pones en forma sí o sí. Por supuesto lo que es el pan de cada día es la hora y media, como mínimo, de instrucción de orden cerrado.Todo esto unido a las prisas para estar a la hora en las clases, el estrés que imprimen los instructores, guardias, servicios, exámenes y muchos arrestos forman parte del día a día en la academia. Sobre todo al principio es cuando peor lo pasas pero en cuanto te acostumbras a ese ritmo de vida y los instructores ven que la cosa funciona sin necesidad de meter mucha caña, la cosa mejora bastante y no te estresas tanto como antes. Parece que no suena muy bien pero al final obtienes recompensa, conoces otras cosas y al fin y al cabo haces lo que te gusta. Por mi parte no se me ocurre nada más, cualquier otra cosa ya sabes. Un abrazo y recuerdos a todos."

¡¡Gracias Carlos!! Nos alegramos de que te vaya bien en tu vida y con nuevas perspectivas profesionales. Esto nos anima también a nosotros.

En cuanto a los lectores que hayan sido alumnos del IES Aagete decirles que se animen, que nos cuenten cómo les va. Hay cabida para todos... 

   

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